La empresa Marítima Howard & Cía, una especie de “joya de la corona” en poder de la Sociedad de Activos Especiales” ha sufrido cambios en los últimos 100 días; cambios que pasan por una nueva administración, la salida de la casi totalidad de funcionarios que ahí trabajaban y algunas dificultades operativas que algunos sectores de opinión han atribuido a una falta de flota de buques, y han lanzado alertas sobre una posible quiebra de la empresa, lo cual está lejos de ocurrir gracias al vigoroso patrimonio que tiene esa naviera que no ha estado excenta del manoseo político estimulado por caciques de la political regional y auspiciado en la capital de la República.

The Archipiélago Press indagó la situación de la compañía y encontró que lo que algunos sectores de opinión atribuyen a una falta de flota de buques para operar de mejor manera, realmente es una falta de gestión para mejorar dicha operatividad y que la compañía no ha estado excenta de las intrigas de otros actores interesados en el negocio y que han incidido en las dificultades que afronta la naviera.

Maritima Howard en su momento tuvo los buques Innovator, Conformity, Temptation Victress y Miss Raziman, pero en la actualidad solo está operando el Victress en operaciones de cabotaje entre Cartagena y San Andrés y el Caribbean Express entre San Andrés y Panamá y Costa Rica.

El buque Innovator despues de 40 años de navegabilidad las autoridades maritimas ya no querian darle refrendación para zarpe y su arreglo costaba mil millones de pesos, por lo que peritos contratados por la compañía, el revisor fiscal de la empresa y la SAE SAS autorizaron la chatarrización de la motonave.

Entre tanto el Temptation a pesar de estar en perfectas condiciones de navegabilidad, sozobró el 20 de diciembre de 2015 en un episodio extraño que aun es objeto de investigacion sin descartarse un saboteo cuando navegaba entre Cartagena y San Andrés.

Ante la perdida del buque y gracias al ahorro conseguido por la anterior administración de la naviera, se reunió el dinero para su compra y la SAE SAS autorizó la misma, razón por la que se encargó a un perito; el capitán Jorge Montoya (q.e.p.d) quien tras una ardua busqueda recomendó la compra del buque Caribbean Express, del Tobo, Africa, por valor de un millón cien mil dolares, la cual fue aceptada frente a una segunda propuesta para venderle la motonave “Angelica” que era más pequeña, más antigua y más costosa, ya que su valor era superior en cien mil dólares y la cual ahora presta el servicio de transporte de gas propano a la isla.

Esta motonave por ser de bandera extranjera y no estar nacionalizada solo hace viajes a Centro América para traer carga de granel que en cada trayecto debe transportar dos mil toneladas, en su mayoría de materiales de agregados para la construcción y mercancía importada para el comercio.

Para que este barco pueda hacer operaciones de cabotaje a puertos del interior de Colombia debe ser nacionalizado o pedir un permiso especial de cabotaje, lo cual ya se intentó, pero la oposición de otra compañía marítima de la isla que cubre esas rutas, impidió dicho permiso de cabotaje, quedándole a la actual administración la opción de tramitar la nacionalización en vez de mantenerlo atracado en el muelle la mayor parte del tiempo pagando muellaje.

Por su parte el buque Conformity debió ser remitido a dique para mantenimiento, luego que, de acuerdo con declaraciones del anterior administrador hechas a esta redaccion, manos criminales le prendieron fuego en el muelle de Cartagena el primero de mayo del presente año. Este buque ya debe estar listo para entrar a operar de nuevo pero se desconoce el tramite que la empresa ha hecho al respecto.

Y el buque Miss Raziman que estaba alquilado a otra empresa, vencia el contrato el pasado 1 de septiembre del presente año y debia devolversele a la compañia, pero también se desconoce que gestión ha hecho la empresa para su restitución.

De modo que con la nacionalización del Caribbean Express, la restitución del Razimann y la salida de astillero del Conformity, la naviera recuperará su capacidad operativa para seguir transportando la carga de grandes empresas que como la firma Coca Cola, volvieron a movilizar su carga con esta empresa, en virtud de una gestión que dejó lista el anterior administrador.

En la parte financiera, la empresa cuenta con un patrimonio de 18 mil millones de pesos, un pasivo o deudas de dos mil millones de pesos, CDTs bancarios por 900 millones de pesos, de los cuales ya se utilizó uno de 600 millones para abonar una deuda de arrendamiento de muelle en Cartagena.

La actual administración en coordinación con la SAE SAS acordaron priorizar los pagos de deudas laborales y operativos para garantizar la funcionalidad de la empresa, dijo a esta redacción Roberto Bermejo, actual administrador.

“La empresa aún sigue en una situación muy difícil, los ingresos que estamos captando es para pagar sólo los costos de personal o pasivo atrasado. (…) Por política acordada con la SAE sólo se están pagando proveedores que nos están prestando servicios operativo y la nómina de personal, pero por ahora no tenemos ni proyección para pagar los demás proveedores”, concluyó.

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