La Occre sin presupuesto para cumplir con su deber

Antonio Colmenares Martínez

Parece un cuento de ficción, de realismo mágico, de Garciamarquismo, que la autoridad poblacional del Archipiélago, el ente más importante del gobierno departamental debido a que está diseñada para determinar el número, calidad y condiciones de los residentes, no tenga dinero para actuar.

‘El dinero no lo es todo’, dicen los abuelos cuando logran sacar a sus hijos y nietos como profesionales, pero en este caso si es fundamental contar con recursos para poder movilizar personas de manera digna hacia los lugares de origen. El precio de los tiquetes de avión es alto pero es mucho más costoso dejar que las islas se saturen de habitantes a los que se les debe garantizar servicios públicos, salud, movilidad, vivienda y de ‘donde flores si no hay jardín’.

La mayoría de sectores están de acuerdo con la teoría de que todos los ‘males’ de San Andrés pasan por la superpoblación, desde el exceso de basuras, mala atención en salud, delincuencia y violencia que no respeta a las autoridades ni al personal médico. 

La gente se pregunta por la calle si no sería mejor que un alto porcentaje de los ingresos por concepto de la tarjeta de turismo se dirijan a ese propósito y la Occre tenga los recursos para devolver a los irregulares a sus lugares de origen, sin dejar de lado que es costoso por las distancias pero que se requiere de un importante músculo económico para crear la política poblacional diseñada con base en saber con certeza cuántos pobladores hay y cuántos debe tener San Andrés, pero superando el censo mentiroso del Dane que sirvió solo para derrochar un dinero que bien hubiera servido para hacer un censo real, científico, sincero y con total cobertura.

La gobernación no ha descuidado el tema pero los precios de los pasajes son irregulares y hay momentos en que llegan  a costar un millón de pesos, con los que en tiempos de temporada baja pueden viajar tres personas.

Por la importancia de la Occre se debe pensar en que se convierta un ente autónomo, que maneje todos los recursos que genere la tarjeta de turismo, como mínimo, para poder dar los resultados que deben darse en la descongestión de la isla.

Parece que no se entendiera que si se logra avanzar en ese tema la calidad de vida mejoraría para quienes tienen derecho y sobre todo una justificación valedera para quedarse, esa es la importancia, no hay que desviar la atención, esa es la prioridad.

Con un trabajo realmente bien logrado en la Occre se vería la mejoría a todo nivel en el Archipiélago, pero no se logrará nada similar si la oficina de control poblacional es una especie de ‘secretaría pobre’ que depende, para todo, de lo que se decida en la gobernación. ‘Interesante pero discutible’ como dice un cómico colombiano, porque se exige desde todos los sectores, se critica, desde todos los ángulos, pero no hay sindéresis en el análisis de que sin ´plata´ no se puede dar resultados definitivos y en cambio se hacen ‘inversiones’ en obras y ‘estudios de factibilidad’ de los que ni siquiera se conocen los resultados.

Deja un comentario