La “sextorsión” está al alcance de un clic y ya deja víctimas en San Andrés

Cientos de miles de hombres de todo el mundo caen víctimas cada año de un crimen en internet llamado “sextorsión”. Primero los hombres son atraídos y tentados a participar en chats sexualmente explícitos con cámara web, y después son chantajeados: o pagan o hacen públicos los videos.

Los extorsionistas son grupos organizados que operan desde diferentes países. El año pasado un adolescente de Escocia se suicidó después de caer víctima de una red de criminales que funcionaba desde Manila, la capital filipina.

El joven, de 17 años, creyó que estaba hablando con una chica de su edad cuando participó en una conversación por Skype. Interpol dice que este tipo de cibercrimen está creciendo y que hay “cientos de miles de víctimas”. Las bandas criminales se acercan a los hombres a través de las redes sociales haciéndose pasar por mujeres jóvenes. 

Pero todo se trata de programas automáticos que no corresponden a una interacción humana en tiempo real, sino que son actuaciones ya programadas donde aparecen mujeres stripper  exhibiéndose desnuda para un hombre, masturbándose o haciendo sexo virtual (sexting), mientras chatea con su interlocutor al otro lado del chat. O bien desde un pc o un teléfono Smart pone. Por lo general lo hacen desde una cuenta hechiza de Messenger de Facebook. Los perfiles de las supuestas mujeres corresponden a atractivos rostros femeninos que seguramente también han sido hurtados de internet.

Todo comienza con el “Sexting”, término en inglés que se usa para referirse al acto de enviar mensajes (SMS o MMS) explícitos de contenido erótico o sexual desde un dispositivo móvil, o al envío de fotografías (usualmente selfies) explícitamente sexuales. Un estudio hecho en 2012 arrojó que aproximadamente 2 de cada 5 personas habían hecho sexting, a pesar de que no asociaron sus acciones a el término “sexting”.

A sanandresano lo extorsionaron desde África

Era domingo, Juan Manuel* había estado de playa hasta las seis de la tarde. Cuando llegó a casa su celular estaba descargado y lo conectó a la energía para poderlo usar, mientras tomó un breve descanso. Hacía las 9:30 de la noche lo encendió y encontró un mensaje de una hermosa mujer que lo había saludado. Melisa Libot, decía llamarse ese viejo contacto de Facebook.

De acuerdo con lo relatado por la víctima a The Archipiélago Press, al momento que devolvió el saludo había entrado al baño para sacarse la arena de mar. Justo en ese momento Melissa le ofreció sexo virtual y cedió a la petición.

Mientras la mujer al otro lado se exhibía masturbándose, Juan Manuel apuntó la cámara a su desnudez para ambientar el momento. Rápidamente cayo en cuenta que algo no estaba bien, ya que mientras la mujer se masturbaba con ambas manos, al mismo tiempo escribía mensajes de chat. En ese momento empezó a hacer pantallazos de la escena y las conversaciones.

Unos minutos más tarde, un calvario había comenzado para Juan Manuel. La mujer que había dicho era de 28 años, ahora lo acusaba de “pedófilo”, de estar haciendo sexo virtual para niñas. No habían pasado cinco minutos desde los hechos cuando ya un video de Juan Manuel desnudo estaba montado en una falsa cuenta de YouTube, y los contactos familiares, de trabajo y amigos, estaban totalmente capturados para enviarles el video.

El chantaje era claro, o pagaba cierta suma, o se revelaba el video. En principio pidieron 1.500 dólares a nombre de una mujer Sonia Cavaleri, quien los cobraría en Abidjan Costa de Marfil, pero al final aceptaron recibir 200 dolares depositados en la oficina Western Union del Centro Comercial San Andrés. El dinero debía ser depositado a primera hora del día siguiente, pero sin pretenderlo la víctima lo puso para entrega en 24 horas, lo que molestó a los delincuentes ante la posibilidad de quedar al descubierto. Entonces comenzó otro forcejeo entre las partes y éstos pidieron que el dinero se depositara de nuevo a la misma ciudad pero a nombre de una mujer de nombre Angelina Bento o Arielle Dan. La víctima rehusó a hacer el cambio y enfrentó a las víctimas, tomaban el dinero al cumplirse las 24 horas y lo dejaban tranquilo, o que publicaran el video pero los denunciaba y bloqueó a Melissa Liobot. Pese a que intentó por varias formas de seguir chantajeando a la víctima, los sextorsionistas, no pudieron seguir chantajeándolo.

Algo que descubrió la víctima es que la organización operaba en España, ya que en el desespero por confirmar el depósito del dinero, los delincuentes hicieron una consulta en línea y el inicio de sesión aparece en Western Unión España, donde verificaron que el dinero estaba en destino, y le enviaron a la víctima el pantallazo.

Los hechos ya fueron denunciados ante la Unidad de Delitos Informáticos de la Fiscalía General de la Nación y las pruebas aportadas para hacerle seguimiento a estas organizaciones transnacionales.

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