“Otto nos demostró que aún estamos crudos en prevención de huracanes”

Camilo Sánchez, empresario propietario de la empresa Hurricane Products, compañía dedicada a la instalación de barreras protectoras en puertas y ventanas para mitigar el impacto de los fuertes vientos en época de huracanes, llamó la atención sobre la necesidad de establecer más mecanismos de protección para evitar daños que afecten a la comunidad y su infraestructura, porque el paso de la tormenta tropical-huracán Otto nos dejó en evidencia que aún estamos crudos en esta materia de protección.
“Nuestra empresa está dedicada a la mitigación de impactos contra huracanes en puertas y ventanas y tenemos marcas y productos de empresas que son ampliamente usados en estados como La Florida, Texas y las Islas del Caribe y me atrevería a decir que San Andrés eran los únicos que no tenían una empresa especializada en este ramo. Porqué se protegen las puertas y ventanas y por qué se debe tapar con productos que sean aprobados?, porque son el talón de Aquiles, porque ya sabemos que un huracán, si no el peso del viento te rompe la ventana, te manda un elemento que inmediatamente se convierte en un proyectil y te rompe la ventana y ahí es donde ocurren daños internos y hasta daños estructurales. Ya llevamos seis años en la isla, creo que cada vez estamos afortunadamente cada vez mejor y estamos tomando conciencia, pero Otto nos demuestra que todavía estamos muy crudos en el tema; la infraestructura vital, llámese hospitales o refugios debe protegerse, aunque afortunadamente este fenómeno se mantuvo muy al sur, Yo soy el último que quiere que un huracán nos afecte directamente, pero si debemos trabajar más adecuadamente en la preparación y en la mitigación profesional”, asegura Sánchez.
Los productos que comercializa su empresa no solo sirven para la protección de huracanes, sino que es también una barrera de seguridad contra hurtos, por lo que ya algunas entidades han empezado a tomar conciencia de ello, y han instalado estas protecciones, entre las que se destacan la Caja de Compensación Familiar, Cajasai, la Iglesia San Francisco de Asis, viviendas, almacenes y establecimientos turísticos, que poco a poco empiezan a protegerse.
Considera Sánchez, quien tiene 18 años de experiencia en la instalación de estas barreras protectoras (doce en el interior del país y seis en San Andrés, además de los años que vivió en La Florida donde enfrentó huracanes de categoría tres), consideró que la protección institucional en San Andrés es mínima, por ello ya ha presentado propuestas a entidades que están en zonas vulnerables como el Infotep, para que decidan proteger sus instalaciones y evitar daños de gran envergadura.
“Ahí vamos, ya la gente está tomando más conciencia, además que es responsabilidad de cada quien velar por la integridad de las instituciones que dirigen, creo que la forma de pensar ha cambiado un poco y también aplaudo que en la reciente experiencia con Otto, la población en general acató las recomendaciones del Gobierno y se guareció cuando debía, por que como yo digo, respeto por estos fenómenos y hay muertes que se pueden evitar, aplaudo eso, pero tenemos que seguir preparándonos y que exista gente que siga pensando es que es vital seguir preparándonos para lo que no queremos que ocurra”
A juicio de Sánchez, de la misma forma en que en las zonas sísmicas se adoptan medidas de construcción anti terremotos, en la zona del Caribe donde cada año un semestre entero es impactado por huracanes y tormentas tropicales, requieren crear esta cultura de protección. “Hay códigos de construcción que cumplen todos estos requerimientos, como en las islas de Gran Cayman que las adoptaron en 2005 después del Huracán Iván, y creo que esto debe tomarse en cuenta y empezar a cumplir y construir como se hace en las zonas de huracán”
La mejor prueba de la resistencia de las barreras que instala Sánchez, es que su casa en La Florida tiene estas protecciones y ha resistido a tres huracanes de categoría tres sin que a su propiedad ni integridad física le haya ocurrido nada, y en cuanto al costo, considera prudente que se haga la ecuación de costo beneficio, porque si a una entidad, un hospital o una edificación le cuesta el 10 por ciento o el cinco por ciento de lo que cuesta todo el edificio, se justifica. En todo caso por ser material importado desde los Estados Unidos y con un alto costo del dólar por encima de los tres mil pesos, se encarece bastante. “Pero el costo beneficio es enorme, y por experiencia de clientes nuestros que han instalado estos productos en entidades oficiales o negocios particulares, dicen que ya duermen tranquilos porque saben que sus negocios o edificios están protegidos, no solo contra los fenómenos naturales sino también contra el vandalismo y los ladrones”
Opiniones de usuarios
Arnovis Tavera Wilches, director de Cajasai, dijo con ocasión del reciente paso del huracán Otto, que mientras otras entidades o empresas estaban colocando láminas de triplex en sus ventanales, su entidad, solo procedió a cerrar sus barreras instaladas, y en pocos minutos ya estaba protegido de cualquier amenaza.
El padre Marcelino Hudgson, párroco de la Iglesia San Francisco de Asís, muy entusiasta grabó un video que puso a rodar por redes sociales, donde explicaba las bondades de este producto y la invitación que hacía a la comunidad para que se prepare en prevención y protección no solo de sus viviendas y edificaciones si no de sus integridades humanas.

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