SCA advierte que intervenciones urbanísticas van en detrimento de arquitectura patrimonial isleña

Como desarrollo de la Junta Directiva No. 393 de 2017 celebrada en la isla con la presencia de 27 Departamentos del territorio nacional los dirigentes de la Sociedad Colombiana de Arquitectos emitieron una declaración frente a la actual situación arquitectónica y urbanística de la isla; documento que fue denominado Manifiesto de San Andrés, con el propósito de generar una alerta que se convierta en un instrumento valioso para la gestión de las autoridades departamentales y que a su vez sirva como carta de navegación para tomar acciones inmediatas en un corto, mediano y largo plazo con el fin de mejorar las condiciones actuales de nuestro Departamento.

Este pronunciamiento de la Junta Directiva de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, reunida en sesión ordinaria en la Isla de San  Andrés realizada durante los días 22, 23 y 24 de Junio de 2017 se da a partir del compromiso personal de sus asociados desde la ética de su formación para aportar elementos a la solución de los problemas de la región a través de su experiencia y conocimiento.

Advierte el Manifiesto que existe una problemática social y urbanística compleja de urgente abordaje por actores e instancia locales y nacional tanto pública como privada en función de encontrar alternativas de solución que disminuyan o eliminen los impactos causados a la Reserva de Biosfera Sea Flower.

“Conocedores  de la diferencia entre el urbanismo aplicable al suelo continental del insular, a simple vista no se advierte este contraste sobre lo construido. No se lee la historia de sus habitantes y cuando se lee, se hace en detrimento de la arquitectura patrimonial y las simbologías vernáculas. El mar como espacio público esencial que define el territorio insular debe incluirse en los proceso de planificación así como en los tratamientos de conservación y restauración de las áreas colindantes.  No se evidencian medidas para la protección del paisaje como política pública.”

Advierten los profesionales de la construcción que “no se advierten espacios urbanos destinados a las compensaciones por riesgo o por razones de seguridad. Se requiere que los equipamientos de seguridad ciudadana se encuentren dentro de un plan de seguridad al interior de los barrios.”

Registramos los siguientes factores técnicos que ameritan medirse objetivamente con variables e indicadores pertinentes para configuración  de sus respectivos escenarios:  aumento cuantitativo y cualitativo de población residente y visitante relacionada directa o indirecta con la apertura de la condición de puerto libre vigente durante casi cuatro décadas, sumado al impacto socio-económico del retiro de esa condición exclusiva para San Andrés, crecimientos indiscriminado y de alto impacto de la actividad turística relacionado con las políticas nacionales para la promoción del destino; desbalance creciente entre la oferta y la demanda de los recursos ambientales requeridos para satisfacer los grupos de población mencionado y sus diferentes formas de ocupación.”

Advierte la SCA que “se resalta con  preocupación la perdida acelerada de edificaciones de arquitectura típica isleña y el efecto consecuente en la memoria colectiva. Se están desarrollando edificaciones de altura en la línea de litoral con posible alteración inconveniente de microclimas hacia el interior del territorio, lo que amerita urgente medición y análisis. Para mantener la sustentabilidad el entorno es necesario una rigurosa reglamentación que mantenga el equilibrio y los límites entre la zona urbana y los espacio rurales actualmente en peligro por la presión económica sobre la vocación rural.

Llama la atención respecto del florecimiento de nodos de uso y servicios como en la cuenda del Cove y el sector suroeste de la isla, jalonaran con urbanizaciones que solo complicaran los problemas de todo tipo, afectando de manera grave el suelo y los recursos entre los que se encuentran el principal, el agua y su equilibrio en los sustratos inferiores. Las alturas de los edificios están claramente reglamentadas, pero se hace evidente que no se cumple la normatividad.

Así mismo previene que “la demanda de servicios en ciertos sectores es seriamente deficitaria en cuanto a alcantarillado además de la presión urbana en la demanda de energía y agua potable. El Espacio público, base de la equidad ciudadana y del orden social son casi inexistentes comenzando por el acceso a las playas. Sugerimos correlacionar objetivamente los factores anotados a partir de la identificación plena de la capacidad de carga de la isla definida o medida por la existencia, aptitud y potencialidad de los recursos naturales y espaciales de la oferta con el conjunto de elementos y componente de la demanda que ejercen los grupos de población en función de esclarecer como primer paso la sostenibilidad de la isla en términos ambientales y consecuentemente, económicos.”

La SCA cree conveniente implementar un Plan General de Movilidad con la prelación de flujos peatonales y disminución vehicular. Consideramos fundamental establecer e implementar políticas, estrategias y planes concretos para ejercer con rigor el control urbano y de edificaciones máxime el carácter perecedero de algunos delos materiales y compuestos utilizados o su relativamente de algunos de los materiales y compuestos utilizados o su relativamente rápida perdida de propiedades físicas con efecto directo sobre la estabilidad de las edificaciones y consecuentemente sobre las vida humanas que albergan de manera permanente o pasajera.

Finalizan anunciando que el propósito de la Sociedad colombiana de Arquitectos es contribuir con la visibilización  de problemas con el mayor espíritu constructivo y en función del mejoramiento constante de las condiciones de habitabilidad y capacidad instalada de la isla, animados con sincero espíritu de solidaridad y respetuosos del proceso de re creación y re conocimiento que sabemos se adelanta localmente lo que acompañamos con fraternal afecto.

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