Sendero hacia el Pick en medio de hilos de agua y mítica sirena

El Alcalde municipal Bernardo Benito Bent Williams a través de la Secretaría de Turismo en cabeza del titular de ese despacho Marcos Robinson instalaron una Sirena en el Peak como nuevo atractivo turístico para residentes y visitantes, porque regresa a casa la leyenda.

Por ser  la montaña más alta que hay en Providencia, con 50 hectáreas que conforman uno de los últimos bosques secos tropicales en buen estado del Caribe, según el Instituto Alexander von Humboldt, debe ser el único lugar en todo el Archipiélago de San Andrés y en cientos de kilómetros de agua salada alrededor en donde -como hilitos de oro- brota agua dulce. Esos pequeños manantiales no son, sin embargo, el tesoro más preciado de esas islas en donde el pirata Morgan escondía baúles repletos de oro, según la leyenda. La verdadera joya es la fábrica que los produce; el sitio donde nace el agua está unos dos kilómetros montaña arriba, desde el último sector poblado, dice Orbys Archbold Bush McClean, un raizal macizo, potente, grueso, “guardián de esa montaña”, Orbys.

Orbys recorre ese monte (que no está declarado como área protegida salvo un pequeño pedazo) al menos tres veces cada semana, sembrando nuevos árboles y hablándoles a los que ha plantado previamente.

A ese que es el punto más alto de las montañas de la isla, una caminata maravillosa en la selva podrá llevarlos en medio de senderos, de trochas, de hilitos de agua que brota del manantial, y por supuesto, a mitad de camino,  ahora los caminantes se encontraran con la mítica presencia de la escultura de una sirena, esas criaturas marinas mitológicas pertenecientes a las leyendas y al folclore, a la que se las representaba como seres híbridos con rostro o torso de mujer y cuerpo de pez que habitaban en una isla rocosa; que a partir de la Edad Media adquirieron apariencia pisciforme: hermosas mujeres con cola de pez en lugar de piernas que moraban en las profundidades, y que se les atribuía una irresistible voz melodiosa con la que atraían fatalmente a los marineros.

Luego de esa agradable caminata, quienes logren alcanzar la cúspide del  Peak, se encontraran con un entarimado de madera que sirve de mirador, con una valla también de madera donde se alberga información acerca de ese mágico sitio Con información de El Tiempo

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