Consumo desaforado y sin control de bebidas alcohólicas en la isla aumenta conflictividad

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Maltrato familiar, abuso sexual, accidentes de tránsito y riñas tienen un combustible. ¿Cuántas tragedias -y de todo tipo- hemos tenido que presenciar en San Andrés gracias al consumo excesivo y desaforado del alcohol?.

El alcoholismo está catalogado por la ‘Organización Mundial de la Salud’ ‘OMS’, la Sociedad Americana de Medicina, y la Sociedad Médica Británica, y otras organizaciones médicas, como una enfermedad. Una enfermedad que afecta la salud pública a nivel mundial.

No existe hoy en día ninguna comunidad médica que no reconozca este padecimiento como un fenómeno de salud que necesita ser atendido con la debida seriedad y celeridad. A nivel nacional, regional y local y particularmente en los centros urbanos y ciudades capitales como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, San Andrés isla, el consumo de licor está presente en gran parte de los accidente de tránsito, en los casos de violencia intrafamiliar, urbana, y sexual.

También tiene una alta incidencia en problemas de salud cardiovascular, hepática, y mental. La Corte Constitucional en sendas Sentencias ha reconocido el alcoholismo como una enfermedad y como tal ha ordenado que debe ser atendida y tratada.

El alcoholismo destruye familias. ‘Bienestar Familiar’, las ‘Comisarias de Familia’, los ‘Centros de Conciliación’, y demás entes que velan por la unidad familiar; están continuamente congestionados resolviendo conflictos familiares que tienen como combustible el consumo desaforado y descontrolado de bebidas embriagantes por parte de alguno de los cónyuges o ambos.

La niñez colombiana es la principal víctima de los adultos afectados. Desde el maltrato familiar, hasta el abuso sexual, pasando por los accidentes de tránsito y las riñas, todos estos actos causados, generados por enfermos alcohólicos.

La prensa escrita, la radio, la televisión, y el internet -los medios masivos en su conjunto- han mostrado en sus informes los estragos que causa el alcoholismo. Pero existe una solución: Alcohólicos Anónimos.