«En Cuba comerte una langosta es ilegal y vas a la cárcel por eso», el reproche de una cubana en Miami.

En San Andrés la langosta esta al alcance de todo mundo. Los nativos casi rutinariamente la comen. Los turistas pagan altos valores por disfrutar este manjar; esa es una de las grandes diferencias entre el modelo capitalista y el comunista.

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"EN CUBA COMERTE UNA LANGOSTA ES ILEGAL Y VAS A LA CÁRCEL POR ESO", EL REPROCHE DE UNA CUBANA EN MIAMI.

EN SAN ANDRÉS LA LANGOSTA ESTA AL ALCANCE DE TODO MUNDO. LOS NATIVOS CASI RUTINARIAMENTE LA COMEN. LOS TURISTAS PAGAN ALTOS VALORES POR DISFRUTAR ESTE MANJAR; ESA ES UNA DE LAS GRANDES DIFERENCIAS ENTRE EL MODELO CAPITALISTA Y EL COMUNISTA.

Por César Pizarro Barcasnegras

San Andrés y Cuba comparten en común muchas cosas: ambas tienen la misma condición geográfica de ser territorios rodeados de mar por todas partes; están ubicadas en el Océano Atlántico, en el mismo Mar Caribe e incluso mar de las Antillas.

Por lo mismo la riqueza ictiológica de ambos está constituida por ejemplares marinas muy similares. Peces de todas formas, colores, sabores y especies; langostas, pulpos, tiburones, ballenas, caracoles propias de la fauna marina que baña sus costas, y que sirven de despensa alimentaria a sus pueblos.

Pero mientras en San Andrés comerse una langosta puede ser asunto cotidiano entre los nativos y residentes de San Andrés y Providencia y un lujo exclusivo o caché de los turistas que nos visitan, no propiamente es una opción para los isleños de Cuba, cuyo régimen considera ilegal que un residente de esa isla pueda darse ese gusto, que está reservado como lujo para los turistas que llegan a esta exuberante isla.

La razón de esta circunstancia es el modelo económico y el régimen político vigente en ambas islas; una de ellas una nación y la otra un Departamento.

Mientras el régimen cubano (Comunista desde 1959) no privilegia la libertad económica que permite a sus ciudadanos consumir y adquirir los bienes y servicios que sus ingresos le permite, en la isla colombiana, al igual que en el resto del país, el ciudadano tiene libertad económica y empresarial que le permite ese y otros gustos, aunque el modelo económico del capitalismo es visto como excluyente por la riqueza que amasan unos pocos y la pobreza en que se debate una buena mayoría de su población.

SAN ANDRÉS Y CUBA

Pero no es solo la condición insular y la ubicación geográfica dentro del mismo Océano Atlántico, Mar Caribe y Mar de las Antillas la que produce cosas en común a ambas islas.

En los años 70 y 80 cuando las guerrillas marxistas de Colombia como el M19 secuestraban aviones en la Colombia continental, terminaron aterrizando en el entonces Aeropuerto Sesquicentenario de San Andrés y de ahí, hicieron puente a Cuba, convirtiéndose nuestra isla en la escala técnica obligada para escapar a la isla de Fidel.

Pero también han habido relaciones mucho más afortunadas entre ambas islas como la que se dio en la década de los noventa cuando las islas de San Andrés (Colombia) y de la Juventud (Cuba) suscribieron un Acuerdo Internacional de Hermandad que procuraba integrar comercial, cultural y deportivamente a ambos territorios insulares.

Ese hermanamiento que en principio empezó a gestarse durante el último gobierno del mítico gobernador Simon Gonzales Restrepo, se cristalizó en el gobierno de Antonio Lee Manuel Stephens mediante un convenio que pretendía hacer importantes intercambios debido a la cercanía entre ambos destinos.

"La isla de la Juventud (antiguamente llamada isla de Pinos) está situada en el extremo suroccidental de Cuba y se ha convertido en la bandera ecológica y cultural de la nación Caribe por la gran cantidad de instituciones de capacitación e investigación científica radicadas allí. Este aspecto llamó la atención de las autoridades isleñas que vislumbraron la posibilidad de capacitar jóvenes profesionales nativos en algunas especialidades como medicina, farmacología, saneamiento ambiental y entrenamiento deportivo. En el aspecto comercial el intercambio entre ambas islas también podría ser muy fructífero", reportó el diario El Tiempo en el año 1995.

Elizabeth Jay-Pang, directora ejecutiva de Fenalco en San Andrés, dijo que a los empresarios sanandresanos les interesaban diversos productos como cítricos, tabaco, ron y cemento, entre otros. A su vez, los cubanos manifestaron mayor interés por los productos de fabricación colombiana como cosméticos, textiles, calzados y alimentos procesados, los cuales, por su ubicación geográfica, San Andrés estaría en posición de ofrecer de manera muy ventajosa a sus clientes cubanos. Finalmente, como no podía faltar, se promoverian los intercambios culturales, entre los que se aguardaban las visitas de agrupaciones musicales y folklóricas como parte vital del hermanamiento.

El acto oficial de la firma del Acuerdo Internacional, contó con el embajador de Cuba en Colombia, Jesús Martínez Baldeón, el gobernador de San Andrés y Providencia, Antonio Manuel Stephens, y autoridades de la isla de la Juventud y el archipiélago colombiano.

Cuan importante hubiera sido que nuestro modelo económico de libertad de transar bienes y servicios entre actores económicos y la comunidad de usuarios, nos hubiera permitido a ambas islas una mayor fluidez económica que llegare a todos, si restricciones, pero seguramente dos regímenes políticos incompatibles entre sí nunca permitieron ese desarrollo deseado.

Posted by The Archipielago Press on Sunday, July 18, 2021

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