España pudo haber detectado el COVID19 en marzo de 2019 en aguas residuales de Barcelona revela estudio

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Este estudio cuenta con la participación de los investigadores del Grupo sobre Virus Entérico de la UB Gemma Chavarria Miró, Eduard Anfruns Estrada y Susana Guix, liderados por Rosa Maria Pintó y Albert Bosch. Este estudio cuenta con la participación de los investigadores del Grupo sobre Virus Entérico de la UB Gemma Chavarria Miró, Eduard Anfruns Estrada y Susana Guix, liderados por Rosa Maria Pintó y Albert Bosch.

26/06/2020

COVID-19 se anunció en Wuhan (China) a principios de diciembre de 2019 y llegaría a todos los lugares del mundo más tarde, incluida Europa.

El primer caso en Europa se anunció en Francia a fines de enero de 2020.

Esta cronología sobre la evolución de la enfermedad puede cambiar según un estudio dirigido por la Universidad de Barcelona, ​​en colaboración con Aigües de Barcelona.

Los investigadores detectaron la presencia del virus que causó la enfermedad en muestras de aguas residuales en Barcelona, ​​recolectadas el 12 de marzo de 2019.

Estos resultados, enviados a una revista de alto impacto y publicados en el archivo medRxiv, sugieren que la infección estaba presente antes de saber cualquier caso de COVID-19 en cualquier parte del mundo.

Este estudio, que cuenta con la participación de los investigadores del Grupo sobre Virus Enterico de la UB Gemma Chavarria Miró, Eduard Anfruns Estrada y Susana Guix, dirigido por Rosa Maria Pintó y Albert Bosch, forma parte del proyecto de vigilancia centinela del SARS- CoV-2. Esta iniciativa es coordinada por este grupo de investigación, en colaboración con Aigües de Barcelona y financiada por el proyecto REVEAL, de la empresa SUEZ, para detectar el virus en aguas residuales y adoptar medidas inmediatas considerando futuros brotes de COVID-19.

Una herramienta de detección temprana.

A pesar que el COVID-19 es una enfermedad respiratoria, los investigadores probaron que hay grandes cantidades del genoma del coronavirus en los excrementos que llegan a las aguas residuales.

Esta situación convirtió a la epidemiología basada en aguas residuales en una herramienta potencial para la detección temprana de la circulación del virus entre la población, especialmente teniendo en cuenta la importante presencia de personas asintomáticas, especialmente teniendo en cuenta la importante presencia de personas asintomáticas y asintomáticas que transmiten el virus.

Como parte del proyecto de vigilancia centinela, y después del 13 de abril, los investigadores analizaron semanalmente las muestras obtenidas en dos grandes plantas de tratamiento de agua en Barcelona. «Los niveles del genoma del SARS-CoV-2 coincidieron con la evolución de los casos de COVID-19 en la población», señala Albert Bosch, profesor de la Facultad de Biología de la UB y coordinador del estudio.

Casos COVID-19 ocultos por la gripe

Más tarde, los investigadores analizaron muestras congeladas de meses anteriores al muestreo sistemático, que reveló la creciente aparición del genoma SARS-CoV-2 entre principios de enero y principios de marzo de 2020, lo que hace que la cronología de la llegada del coronavirus a España sea aún más temprana: la presencia de El virus fue detectado el 15 de enero, 41 días antes del anuncio del primer caso de COVID-19, que se anunció el 25 de febrero.

Según los investigadores, estos resultados muestran la validez de la vigilancia de las aguas residuales para anticipar casos, especialmente teniendo en cuenta la contribución significativa de los portadores asintomáticos y pre-sintomáticos en la

propagación del virus.

«Los infectados con COVID-19 podrían haber sido diagnosticados con gripe en la atención primaria por error, contribuyendo a la transmisión comunitaria antes de que la salud pública tomara medidas», señala Albert Bosch, también presidente de la Sociedad Española de Virología.

“En el caso específico de Barcelona –continúa el virólogo–, haber detectado la propagación del SARS-CoV-2 un mes antes podría haber mejorado la respuesta a la pandemia”.

Análisis de muestras congeladas de 2018 y 2019

Estos resultados alentaron a los investigadores a analizar algunas muestras congeladas entre enero de 2018 y diciembre de 2019, con los sorprendentes resultados de la presencia del genoma SARS-CoV-2 en marzo de 2019, antes de cualquier notificación de casos de COVID-19 en el mundo.

«Todas las muestras fueron negativas con respecto a la presencia del genoma del SARS-CoV-2, excepto el 12 de marzo de 2019, en el que los niveles de SARS-CoV-2 fueron bajos pero positivos, utilizando dos objetivos diferentes», dice el investigador.

“Barcelona recibe muchos visitantes tanto por razones turísticas como profesionales, –continúa Bosch–, y es posible que haya ocurrido una situación similar en otras partes del mundo, y dado que la mayoría de los casos de COVID-19 muestran una sintomatología similar a gripe, esos casos podrían haberse disfrazado de gripe no diagnosticada ”.

Modelos en la vigilancia epidemiológica del SARS-CoV-2

El Grupo sobre virus entéricos también está a cargo de la coordinación científica de un proyecto sobre la vigilancia centinela del SARS-CoV-2 en aguas residuales en España, financiado por el Ministerio español de transición ecológica y desafío demográfico. Esta tarea cuenta con la participación de dos grupos del CSIC, el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA-CSIC) y el Centro de Edafología y Biología Aplicada de Segura (CEBAS), así como un grupo de la Universidad de Santiago de Compostela.

Además, junto con el grupo de investigación Microbiología del Agua relacionada con la Salud (MARS) de la UB, liderado por Anicet Blanch, coordina la vigilancia del mismo virus en aguas españolas. Por último, este grupo también participa en un proyecto de monitoreo de la presencia de SARS-CoV-2 en aguas residuales en la entrada de plantas de tratamiento catalanas, financiado por la Agencia Catalana del Agua y coordinado por el Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA). Otro participante en este proyecto es el Grupo de Investigación sobre Virus, bacterias y protozoos de interés hídrico y alimentario (VIRBAP) de la UB.

Tomado de:  https://www.ub.edu