La desertización de San Andrés

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Se ha vuelto costumbre y viene haciendo carrera desde hace varios años y en varias administraciones departamentales y también con las actuales y anteriores directivas de la Corporación Autónoma Regional Coralina ordenar o promover la tala de árboles dizque por viejos o por que amenazan riesgo de caídas, con lo cual cada vez más es notoria la selva de cemento en la que vivimos.

No está mal que las autoridades quieran repoblar la isla de nuevos árboles, pero si pareciera una falta de planificación observar que se talan enormes arboles de 15, 20 y hasta 40 años de edad para sembrar “maticas” que demoraran varios años antes de empezar a dar sombra o a producir oxígeno, con lo cual la presente generación queda huérfana de los beneficios que traen los árboles. No es solo su belleza, si no los otros beneficios traen los árboles en nuestras ciudades.

Que se estén plantando árboles en reemplazo de viejos arboles no es malo, ni tiene por que generarnos suspicacia. Lo malo parece ser la planificación misma en su resiembra. Que se vea un afán desmedido y una carrera alocada por talar árboles en todos lados;  y sobre todo por parte de las autoridades: Gobernación, Coralina, Bomberos, Defensa Civil, y en ultimas algunos particulares. Viejos y frondosos árboles como un caucho en Los Almendros frente a la Bahia, o el del Hotel El Isleño, el antiguo Royal Abacoa, son apenas tres de los mejores ejemplares que hoy extrañamos. Afortunadamente el del antiguo Hotel Morgan fue trasladado al sur de la isla donde fue replantado en una finca por los propietarios de la obra que hoy se construye.

En su libro, Manual para la planeación, diseño y manejo de las áreas verdes de Guadalajara y su Zona Metropolitana, el ingeniero agrónomo Yves Bernard Medina menciona algunos de los beneficios que tienen los árboles urbanos sobre el hombre: reducen la velocidad del viento en un 50%, filtran hasta una tonelada de polvo en un año (polvo mezclado con otras partículas, gases, bacterias, virus, etc.), diluyen las emisiones radioactivas del aire y el sonido, por cada 10m que se interne en el bosque (parques), tienen la facultad de reducir en 15 decibeles el sonido, por cada 10m que se interne en el bosque (parques), protegen la piel del humano de los rayos ultravioleta emitidos por el sol, y magnificados por la debilitación de la capa de ozono, pueden consumir 2,350 kgs de bióxido de carbono en una hora, un árbol adulto puede producir 1.7 kgs de oxígeno molecular en una hora, lo cual representa en un día, el oxígeno necesario para 64 personas en el mismo lapso, aumenta la humedad relativa del aire hasta en un 10% (bajo su sombra), bajo un árbol, se produce una disminución de temperatura ambiental en el día hasta de 2°C, y por las tardes hasta de 5°C, los tonos verdes de las hojas producen tranquilidad a las personas, muchos árboles y pequeñas plantas proporcionan esencias medicinales o curativas, como el té, eucalipto, naranjo agrio, guayaba, etc, la cantidad de vapor de agua, cedida por una planta a la atmósfera es significativa, valorándose en el orden de 350 a 800 litros, la requerida y devuelta por un árbol, para formarse un kilo de madera.

Sera que las plantas que han estado sembrando por estos días en reemplazo de los arboles podados por la Administración departamental con el aval de Coralina, nos van a proporcionar algo de esto por esta época infernal que vivimos con los cambios climáticos?. Plantas nuevas si, pero sin que nos tumben los viejos que en algo ayudan a mitigar los bruscos cambios climáticos.

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