Propietario de ferretería se compromete a remover aglomeración de moto cargas

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La gran aglomeración de motocarros de transporte de carga, camiones, trabajadores y materiales de construcción en la Avenida Rock Hole, contiguo a la Gobernación, ha causado malestar para los habitantes del lugar. Rodrigo Echavarría, representante Ferretería Apolo: “Ya hemos recibido quejas de parte de quienes ubican sus motocarros y camiones esperando para que la gente las despache, hemos oficiado cartas a la Policía para que los remuevan porque eso ya no tiene que ver con nosotros.”  Hace poco se registró un descargue de bolsas de arena que por poco causa accidentes en el lugar. Se anuncia que el despacho de estas bolsas y bultos de cemento se realizará en una zona contigua al lugar que no cause traumatismos. Las quejas también vienen de personas que sostienen que entre los transportistas hay personas que protagonizan reyertas, discusiones y enfrentamientos con palabras des-obligantes que perturban la paz pública.

Por: Daniel Newball H.

Los fuertes y nauseabundos olores a amoniaco, provenientes de los depósitos de thinner y barsol que venían afectando tanto a los vecinos de la avenida Rock Hole, frente a la Gobernación, y a los mismos empleados del edificio del Coral Palace, fue resuelto por parte de la Ferretería Apolo hace varias semanas luego de que estos fueran removidos hacia una bodega contigua, pero todo parece indicar que el actual inconveniente ya se ha salido de manos y requiere de la intervención directa de las autoridades locales.

El inconveniente ahora se relaciona con la presencia de gran cantidad de obreros, transportistas y motocarros que se agolpan a diario frente a la bodega para poder transportar los materiales de construcción a los compradores que adquieren sus compras en la ferretería ubicada en la Avenida 20 de Julio.

Sin embargo, y como parte del rebusque diario de los conductores de vehículos de carga, muchos son los vehículos que se estacionan causando malestar por las actitudes soeces por parte de ellos, los intensos ruidos que generan y las actitudes un poco beligerantes y desobligantes que entre ellos se registran.

Ya por parte de la Gobernación Departamental ha habido una intervención y la reacción por parte de los propietarios de la Ferretería Apolo fue inmediata, anunciando desde ya el traslado de los almacenes de arena y pintura hacia otro lugar cercano que no cause traumatismos.

“La idea nuestra no es causar malestar, nuestra mera intensión es prestar un buen servicio a la comunidad y acomodarnos a la normatividad vigente. Por esta razón, y revisando la situación actual, hemos hecho algunas modificaciones y reubicaciones de nuestros servicios hacia bodegas aledañas, de hecho estaremos moviendo todo lo que es arena y cemento hacia la bodega antigua de Vancliff Newball.

“Ya hemos recibido quejas de parte de quienes ubican sus motocarros y camiones esperando para que la gente las despache, hemos oficiado cartas a la Policía para que los remuevan porque eso ya no tiene que ver con nosotros.

“Ellos se ubican ahí porque están esperando a que los clientes lleguen para llevarles su mercancía, ellos tienen derecho a rebuscarse pero no pueden estar todo el día ahí parqueados porque estorban y eso es ilegal.

“Lo que queremos es que la gente pueda recibir un buen servicio de parte de nosotros y estamos haciendo los esfuerzos necesarios para que se reubiquen la mayoría de los productos de construcción que ahí teníamos hacia otro lugar que cause menos molestias”, afirma Rodrigo Echavarría, representante de la Ferretería Apolo.

Hace poco, la descarga de varios sacos de arena de camiones crearon grandes inconvenientes entre los transeúntes, provocando por poco accidentes de tránsito para los motociclistas y malestar entre los moradores del lugar.

Incluso, se llegó a realizar revisiones al Plan de Ordenamiento Territorial que establece que este tipo de lugares de comercio no pueden estar cerca de un edificio gubernamental, ni mucho menos la sede del gobierno local, mas sin embargo la existencia de los permisos respectivos y licencias de construcción que permitieron la ubicación de este sitio ahí.

De hecho, en el artículo 65 del Decreto 325 de 2003, parágrafo segundo, que establece el Plan de Ordenamiento Territorial para San Andrés, ordena que toda construcción de alto impacto en el área urbana deberá proveer de un garaje con dimensiones mínimas de 2,70 metros por 5,00 metros para parqueo de acuerdo a las especificaciones técnicas establecidas por la misma norma para que solucionen sus flujos vehiculares propios.

Por otro lado, en el artículo 68 del mismo decreto se prohíbe la ubicación de contenedores en la Zona Rural o Urbana y sólo se pueden colocar en el área del Muelle Departamental.

Se espera que con las nuevas determinaciones que se han tomado, tanto por parte de la empresa como por el Gobierno Local, esta parte de la isla se despeje y cuse menos traumatismos tanto para los moradores del lugar como por parte de los trabajadores del edificio del Coral Palace.

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