Publicación liga al clan Housni con «la señora de los negocios» en la alcaldía de Medellín

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El resumen es muy claro. Daniel Quintero Calle hace la política y su polémica esposa, doña Diana Osorio, una mujer a la que le gusta volar por debajo del radar, pero que mete sus manos en los asuntos de la alcaldía, tal y como el propio Quintero Calle reconoció en reciente entrevista con la revista Semana, hace los negocios.

Un miembro de su familia, que es cercano al uribismo, no duda en asegurar que ella, la esposa del acalde, “es platerita”, término utilizado en Antioquia para referirse a las personas proclives a cobrar comisiones y ganar dinero a través de maniobras non sanctas.

En palabras de Quintero Calle, su esposa “es la que manda” en la alcaldía de Medellín. Esa es la confirmación de un secreto a voces. Según los conocedores, en La Alpujarra -nombre del centro administrativo donde funciona la alcaldía y la gobernación de Antioquia- no se mueve una hoja de papel sin el visto bueno de Diana Osorio.

Y eso, por supuesto, incluye los contratos y las grandes licitaciones.

La esposa del alcalde es una mujer viva, de esas que saben moverse con habilidad en las zonas más oscuras de la naturaleza humana. Se forjó profesionalmente bajo el padrinzago de uno de los clanes políticos más corruptos de Colombia: el de los hermanos Ronald y Jack Housni Jaller, responsables del saqueo a la isla de San Andrés.

Como es sabido, Ronald Housni está en la cárcel luego de su paso por la gobernación del archipiélago, cuando, con el apoyo de su hermano el excongresista Jack, se robó decenas de miles de millones de pesos de la salud. Las autoridades judiciales tienen evidencias de que los Housni Jaller se apropiaron de más de $30 mil millones de pesos.

Pues bien, la ahora primera dama de Medellín, hace algunos años era la mujer de confianza del exparlamentario Jack Housni Jaller. Funcionarios del Congreso le aseguraron a LOS IRREVERENTES que la señora Osorio era la acompañante permanente de ese político en su reuniones y encuentros donde no se hablaba de política, sino de negocios.

Que las autoridades, pero sobre todo la fiscalía ponga el ojo sobre la primera “dama” de Medellín. No estaría de más que se revisara la fortuna que posee esa mujer, haciendo un cruce contable partiendo de un interrogante sencillo: ¿Durante los años en los que fungió como asesora -y amiga íntima- del exrepresentante a la Cámara Jack Housni Jaller el crecimiento de su patrimonio es proporcional al salario que percibía?

Los habitantes de Medellín deben estar muy atentos de las maniobras de la “platerita” Diana Osorio.

@IrreverentesCol

Publicado: abril de 2021

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