Tras el huracán Iota, Sociedad Colombiana de Arquitectos hace un análisis a la necesidad de conservar la tipología de la vivienda nativa en la reconstrucción de Providencia y Santa Catalina

0

The Archipiélago Press conoció un documento de análisis y propuesta presentado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos a instancias de un grupo de profesionales de la construcción ante la urgente necesidad de reconstruir las devastadas islas y conservar su patrimonio arquitectonico.

En el documento participaron el arquitecto Alfredo Reyes Rojas, presidente Nacional;

arquitecto Walter Martínez Morales, vicepresidente Nacional;

arquitecto Ricardo Navarrete Jiménez, ex presidente Nacional, la

arquitecta Angélica Ayala, presidenta SCA Regional San Andrés, el

arquitecto Andrés Colonia, presidente SCA Regional Valle y la

arquitecta Karin de Portere, SCA Regional Santander

El presente documento busca sustentar una adecuada intervención en el proceso de reconstrucción

de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina afectadas por el huracán Iota el 16 y el 17 de noviembre de 2020 y está dirigido a los representantes del gobierno nacional y local responsables de las decisiones para la recuperación integral del hábitat.

El objetivo después de atender la ayuda humanitaria, recuperar el entorno y los elementos que permitían a las personas poblar su territorio a partir de sus necesidades y su tradición raizal, teniendo

en cuenta criterios de sostenibilidad ecosistémica, social y económica, reforzando las condiciones que hacen de estas islas un patrimonio nacional reconocido como un paisaje cultural.

Para el efecto hay que recurrir al reconocimiento de la vivienda tradicional isleña, a la necesidad de

recuperar los conocimientos tradicionales e introducir mejoras tecnológicas en su construcción,

garantizando así la seguridad de los habitantes a partir de mayor estabilidad de las estructuras ante

emergencias similares en el futuro.

Simultáneamente se incentiva la generación de empleo sostenible en los profesionales y maestros constructores, así como el comercio local de insumos para la

construcción.

Temas tratados:

  1. PRESENTACIÓN
  2. ANTECEDENTES
  3. SOBRE LA MADERA EN LA CONSTRUCCIÓN
  4. PROPUESTA ANTE LA TRAGEDIA
  5. PROCEDIMIENTO
  6. NOTA ESPECIAL

La Sociedad Colombiana de Arquitectos -SCA- fue creada en 1934, es una asociación de carácter civil, de interés profesional, sin ánimo de lucro, cuya finalidad consiste en fomentar la arquitectura y el

urbanismo y orientar las relaciones de los arquitectos con el Estado, con la comunidad a la cual sirven y de los arquitectos entre si. La SCA es Cuerpo Consultivo del Gobierno Nacional por Decreto 1782 del 8 de junio de 1954, ratificado por la Ley 435 de 1998. La SCA logró la creación del Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y sus Profesiones Auxiliares, mediante la Ley 435 del 10 de febrero de 1998. La SCA es miembro fundador del Colegio Máximo de las Academias de Colombia.

Tiene presencia a través de sus Regionales en 27 Departamentos ha desarrollado innumerables procesos para el desarrollo territorial y urbano de nuestras ciudades y poblados, participo en la

reconstrucción de equipamiento público, a la vez desarrolló y ejecutó la recuperación del orden de 10.000 unidades de vivienda afectadas por la ola invernal 2010 y 2011 y otros fenómenos naturales.

  1. PRESENTACION

Las indelebles imágenes que nos rondan sobre el impacto del huracán Iota sobre las islas de San

Andrés, Providencia y Santa Catalina, reclaman la solidaridad de hacer algo por aquellas personas que pasan graves dificultades en este momento y cuyo hábitat fue arrasado hasta el perfil de la tierra, con la certeza que nunca desolarán los inmensos sentimientos que nutren el valor cultural raizal que tanto respetamos y valoramos. Es el momento de retribuir en algo las experiencias, los conocimientos y las satisfacciones que nuestra “Frontera Azul” nos ha brindado.

El archipiélago como riqueza paisajística natural y cultural declarada en el año 2000 como “Reserva de la Biosfera” por el Programa sobre el Hombre y la Biosfera de la UNESCO, exige nuestra protección y recuperación armónica y sostenible, respetando sus valores culturales, ajustado a la necesidad de adaptación y resiliencia ante el cambio.

Los componentes del hábitat en las islas difieren bastante entre ellas como producto de su evolución, las actividades económicas y el efecto de las migraciones poblacionales del continente acopiadas principalmente en San Andrés, en consecuencia las intervenciones deben ser igualmente diferenciales y apropiadas a cada condición.

Desde la SCA queremos referirnos al territorio, tanto al entorno rural y urbano como a la

arquitectura institucional y doméstica, integradas a los elementos naturales que las definen y las

enriquecen como una integralidad digna de recuperar y de mantener a largo plazo. También haremos referencia a la vivienda tradicional isleña, el componente más sensible ante la necesidad inmediata

de solucionar los refugios provisionales y el delicado paso hacia las soluciones definitivas, sin que con ello se lesionen los valores tradicionales raizales.

Para ello resulta imprescindible comprender un marco de referencia que dilucide las formas de habitar individuales, su relación con el entorno, los elementos característicos constitutivos de las casas y de los servicios complementarios que ellas tienen en el terreno inmediato, en las cisternas y en las áreas de trabajo adyacentes.

  1. ANTECEDENTES

La planeación integral en el Archipiélago ha insistido en articular las estructuras ambientales propias de la riqueza como “Reserva de la Biosfera”, bajo criterios culturales sostenibles velando por la participación de sus comunidades y estructurando la planificación y gestión del territorio, en cuanto

a la orientación, elaboración, ejecución del ordenamiento para el desarrollo Insular, se han llevado a cabo intentos por ordenar y orientar el desarrollo del territorio desde 1984, 2000 y 2007 el complemento y ajuste de unidades de planificación insular mediante el Decreto 325 de 2003 y en 2013 con el Decreto 1870, aprobación de recursos para el proyecto de ordenamiento territorial y promoción de derechos raizales; sin embargo, hasta la fecha no se tiene el instrumento de ordenación aprobado.

En lo particular sobre la vivienda, podemos remontarnos al estudio que el Banco Central Hipotecario contrató en 1982 a la Universidad de los Andes sobre la tipología de la vivienda tradicional en las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina bajo la dirección de los arquitectos Alberto

Saldarriaga Roa y Lorenzo Fonseca Martínez, orientado a diseñar una estrategia de financiación para la recuperación de dicha arquitectura, cuyo resultado evolucionó a intervenciones prácticas

orientadas a la recuperación y al mejoramiento de las técnicas constructivas tradicionales.

De igual manera se debe conocer el trabajo realizado por la arquitecta Clara Eugenia Sánchez en la Universidad Nacional de Colombia, con permanencia en la isla haciendo reconocimiento,

seguimiento, análisis de contexto y de las historias particulares que les confieren a las casas su valor patrimonial. Este trabajo recogió valiosa información de inventarios, documentos de divulgación y talleres prácticos con propuestas de intervención.

El trabajo de campo en 1982 incluyó muchos recorridos para el levantamiento de ejemplos representativos de dicha arquitectura, que por la diversidad de viviendas que existían, estimulaba la complejidad de decidir entre cual casa dibujar o cual no. Esos recorridos permitieron recoger

testimonios de personas mayores, quienes ya en esa época daban fe de la edad de muchas viviendas, construidas hacía más de 50 años y relataban como estas habían soportado muchos embates de los vientos huracanados del Caribe; en recientes visitas se apreció como varias de esas mismas casas que se dibujaron que pasaban los 80 años de existencia hasta el paso del huracán Iota,

permanecían en pie, gracias a su factura, a los materiales de construcción, a los detalles constructivos y al mantenimiento periódico que sus propietarios hacían de cada una de ellas.

Toda esa riqueza cultural permitió definir la tipología de vivienda, que se ordena desde las más básica de una planta rectangular la cual se fue enriqueciendo a partir de su relación con el exterior a través del balcón al frente o a su alrededor, o con dos pisos de altura, con el desarrollo de sus

techos a 45 grados y sus áticos, o ventanales superiores, sencillos o dobles, otorgándole finalmente a esta arquitectura una riqueza de posibilidades tan diversa como la cantidad de ejemplos reseñados.

Un registro de encuestas del observatorio de la Universidad Nacional daba cuenta en el año 2001 de 345 viviendas tradicionales en las islas debidamente localizadas, investigadas en la

tradición de su propiedad, estado de conservación y posteriores propuestas de trabajo en talleres,

publicaciones de los inventarios y divulgación.

Muchas de estas casas venían transformándose a las nuevas usanzas, hoy lastimosamente casi todas cedieron ante la fuerza inédita del huracán, fenómeno natural que parece acrecentado por el

indolente trato que estamos dando a nuestro planeta, como lo explica la inclemente evidencia.