Un llamado a la sensatez para que no se obstaculice sino que se facilite el proceso de reconstrucción, hizo joven hotelero de Providencia. Mientras menos trabajadores participen en el proceso mas demorado en el tiempo será la reconstrucción, advierte.

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Puede ser una imagen de 1 persona, de pie, playa, cielo y océanoUn amplio y detallado análisis sobre la discusión que se viene dando en torno al ingreso de trabajadores foráneos hizo el joven hotelero Winston Arenas Jay en su post de Facebook, en el que advierte las consecuencias de seguir limitando y dilatando el inicio de la contratación de mano de obra foránea para dar inicio a la reconstrucción de viviendas para la población damnificada tras el paso del huracán Iota en noviembre pasado.

Buen día.

Respeto, tolero y entiendo cualquier posición que la comunidad de Providencia y Santa Catalina tome en torno al ingreso de personas foraneas para la reconstrucción de la isla.

No es un secreto que el ingreso masivo de personas foráneas traerá una serie de consecuencias de indole social, ambiental, económico, sanitario entre otras, sin importar de donde vengan, incluso si los traen desde aqui abajito.

Estas consecuencias hay que ponerlas en la balanza en contraste con la necesidad urgente de vivienda de nuestros habitantes y tomar decisiones conjuntas y participativas de la comunidad buscando el bienestar común de todos.

Ahora… debemos ser coherentes en nuestro discurso y que esto se vea reflejado en nuestras acciones.

El Gobierno Nacional ha manifestado la necesidad de tener algo mas o algo menos de 1.000 trabajadores para poder reconstruir la isla en un periodo de tiempo prudencial (de uno a dos años aproximadamente, tiempo que aumentó considerablemente obviamente luego de que como comunidad y de manera justificada objetaramos el tipo de vivienda que se iba a utilizar para la recontrucción de la isla).

Esta cifra no es vaga, viene de unos calculos de ingenieria en donde para tener 1 casa lista en cierto periodo de tiempo, se necesita cierta cantidad de hombres, y multiplicado por la cantidad de casas, pues la cifra de los 1.000 hombres es el resultado de esa ecuación.

En la isla, hay posiciones muy divididas en torno a este tema:

Por un lado, hay personas que quieren que entren todas estas personas para que la reconstrucción sea lo mas rápida posible. Estas personas deben tener claro el contexto social que esto traeria para la isla y deben estar dispuestos a asumir esas consecuencias.

También estan las personas que están de acuerdo con que entren mano de obra pero no en esa cantidad, he escuchado cifras de 200, 300, 500. Ahora… estas personas deben tambien ser consecuentes con su discurso. Si el gobierno dice que necesita 1.000 para reconstruir la isla en unos 2 años. Debemos entender que si llegan con 400 o 500 pues lo normal y obvio es que este proceso pueda retrazarse a unos 4 a 5 años y sin tener en cuenta los imprevistos que por temas de insularidad, logistica y clima no serian raros en este proceso. A mí no me gusta la injusticia y aveces veo que los mismos que se oponen al ingreso de los trabajadores, son los mismos que con mas euforia presionan buscando resultados rapidos, y señores, esta posición es injusta e incoherente, y son las cosas que ya sí no tolero.

También están los que manifiestan que no deben entrar trabajadores foraneos de ninguna manera. Aunque no entiendo para nada esta posición, la respeto y si fuera la posición de la mayoria, la aceptaria, siempre y cuando los proponentes o los que se sienten identificados con ella firmen un acta donde acepten ser intervenidos de ultimos en este proceso. Si ustedes pueden esperar 20 años a que sus viviendas sean intervenidas, pues yo puedo esperar 10.

Son 3 posiciones que se pueden tomar pero entendiendo las consecuencias de cada una y aceptando los resultafos que esto conlleva, siendo coherentes en nuestro actuar y con nuestro discurso.

Por otra parte, hay cosas que estan ocurriendo con las que no estoy de acuerdo, por ejemplo la construcción de la base de guardacostas por el hecho de que se está pasando sobre la voluntad del pueblo, aunque no conocí nunca el proceso, seria interesante escuchar la justificación de este hecho y conocer mas de ello en detalle. Hasta ahora son todas especulaciones pero no deberia tener luz verde hasta que no haya claridad al respecto.

Por otro lado, Me pareció acertado por parte del presidente nombrar a 2 gerentes de la reconstrucción. Una, de su entraña y entera confianza y otro, de la comunidad raizal. Apoyo rotundamente la labor de la Dra. Susana Correa.  Aunque no la conocia, en cada reunión he constatado, su entrega, sus ganas y voluntad de sacar adelante este proceso, en muchas ocasiones hasta poniendose en la posición del pueblo y hasta cuestionando la intervención de algunas entidades del gobierno, de la cual ella representa, buscando favorecer los intereses del pueblo. Esto pará mí es mas importante que incluso su ciudad de natalidad.

(Cuando el funcionario demuestra amor por el territorio, incluso aveces más del que mostramos nosotros como dueños de éste, merecen todo nuestro apoyo, como lo he hecho en el pasado, con personas como la Dra. Marcela Cano en el caso de Parques y con Amparito Pontón, personas que aún no siendo de aquí, se han ganado nuestra admiración por el respeto y amor que profesan por esta tierra, su gente y cultura).

Susana Correa es la representante de la Presidencia, ante esto, quien representa a la comunidad raizal es el dr. Lyle Newball, por ende, si la comunidad no se ha sentido representada, creo los reclamos deberian estas dirigidos hacia él, que es quien nos representa.

No creo en teorias conspirativas y nuestra idea de que los marcianos nos quieren invadir. Con esta misma teoria han intentaron frenar muchos proyectos.

Ahora llega a mi cabeza por ejemplo, la construcción de la peatonal en San Andrés, argumentando que todos los hoteles de la zona habian sido adquiridos por Uribe y por eso buscaba enbellecer y valorizar la zona. Todavia no he podido saber cual fue el hotel que compró o construyó Uribe en la Peatonal.

No voy a decir que en el pasado no hubo malas intenciones del interior del país para con nosotros (porque seguramente si las hubo) pero no podemos seguir viviendo en el pasado y frenando cada acción que se intenta ejecutar a nivel de Gobierno Nacional, con la teoria de que nos quieren invadir, porque aquí quien ha estado deshaciendose de sus propiedades es el mismo isleño (podriamos argumentar en tiempo pasado que era por ignorancia, pero ya no somos tan ignorantes y sigue pasando) quien se ha estado robando los rubros y presupuestos de las islas (que por cierto si tenemos en cuenta tamaño de población y geografia, son bastante generosos) son los isleños o residentes que nosotros elegimos en las urnas.

Todo lo que ha pasado en estas islas ha sido con la complicidad de nosotros entonces no sigamos buscando culpables afuera (que también los hay) porque nosotros mismos hemos sido protagonistas, complices y mas culpables que cualquiera de nuestro destino. No serán todos, pero sí muchos que por su ambición pusieron por delante sus intereses personales por encima del bien común del archipielago.

Como siempre digo, el presidente no es quien otorga tarjetas de Ocree y si bién en las islas hay mucho ilegal, también hay muchos «legales» que no tendrian razón jurídica para obtener una tarjeta de residencia y aún así la tienen, y esto no es culpa del gobierno nacional.

Ahora muchos o algunos, se dan golpes de pecho queriendo mostrarnos cuanto aman estas islas pero sabemos que muchos de estos contribuyeron con las desgracias de estas islas y ahora es muy facil culpar a los demás y evadir nuestra responsabilidad en los hechos.

Si la Ocree hubiese sido una oficina integra, eficiente y operativa, que se hubiese caracterizado por hacer cumplir su ley y evitara constantemente el ingreso de ilegales a la isla,  y si las condisiones fueran otras (como cuando entra personal foraneo a construir edificaciones y complejos hoteleros y turisticos con capital foraneo, y autorizado por esta oficina) , no dudaria en oponerme al ingreso de estas personas y hasta al decreto de emergencia del presidente.

Pero cuando sabe uno como ha sido el actuar y la negligencia de esta oficina y cuando vé uno que no han querido flexibilizar su posición ante una catastrofe que requiere de una intervención inmediata y que solo se puede catalogar de indole humanitaria, y que por el contrario, pareciera mas bien que lo que buscan es obstaculizar el proceso (quien sabe con que fines, porque conociendo nuestra historia, no es dificil pensar que hay algo manejandose por debajo de la mesa) pues es dificil no entender la posición del presidente.

Yo sí quiero que entre personal foraneo a trabajar porque soy consiente que no hsy suficiente fuerza de trabajo en las islas y porque quiero ver mi isla reconstruida y mi gente durmiendo felices en sus casas como antes de esta pesadilla. Pero también soy consiente que se deben tomar una serie de medidas (también consertadas con la comunidad) que garanticen que el impacto en nuestra sociedad sea lo menos traumatico posible y sobre todo, que garantice que sea cual sea la circunstancia, ninguna de estas personas pueda quedarse en las islas luego de finalizado el proceso de reconstrucción.

Que Dios nos bendiga e ilumine para que tomemos las mejores decisiones en pro del desarrollo sostenible de nuestras islas y del futuro que queremos dejarle a nuestros hijos.